Parroquia «María Auxiliadora» (4° Parte)

Al fin, se presentaron los planos que fueron aprobados sin dificultad. Ahora había que financiarla. El 19 de marzo de 1953, en oportunidad de celebrar el R. P. José Núñez Regüela sus Bodas de Plata sacerdotales, se inició la lista de donaciones que alcanzó a veinte mil pesos sin ningún aporte oficial.


En los planos no estaba calculado poner en esa parte de la iglesia coro alguno. El constructor Sr. Persiano, decía muchas veces: “Que lastima! ¡Quedaría tan bien allí un coro! Y lo más costoso sería el Pórtland. ¿Y cómo hacer? Una colecta de bolsas de portland entre los niños … Eran dieciocho pesos por bolsa ¡Oh tiempos! Y el coro se hizo porque los niños aportaron las bolsas de Pórtland.
Ahora había que conseguir un altar. Malknecht hizo el altar y Moroder esculpió las dos imágenes del Crucificado, copiando de Limpias a Agonía, y de Velásquez, la Muerte, siendo una comisión de Damas la que recaudó lo necesario.
Vino luego, un compás de espera, dado que había que realizar otras obras y ya se tenía amplitud. Entonces se paralizó la obra.
Finalmente, la obra tomó mayores bríos. Se llegó así a la “inauguración” el 24 de mayo de 1967, cuando el Obispo Diocesano Monseñor Moisés J. Blanchoud bendijo el altar de la Iglesia Parroquial María Auxiliadora.
No se quiere expresar con la palabra “inauguración” que la obra haya estado totalmente terminada. Los arcos armados que quedaban en la pared de la derecha, aún sin abrir esperaban la otra nave que equilibrará el edificio. El altar de María Auxiliadora, que estaba indebidamente en el presbiterio, esperaba su Capilla Patronal. El altar mayor, presidiendo majestuosamente y extendiendo sus brazos a la asamblea, estaba muy oscuro, y esperaba luminosidad.
Actualmente la obra está completada con 47 metros de largo, 13 metros de ancho; en los dos extremos un coro de 9 x 4 metros cada uno. En el prebisterio dos coros laterales de 3 x 2,50 mts. cada uno; lo que da una superficie cubierta sin sacristía de 698 metros.
La fachada principal está sobre la avenida 9 de julio, presidida por la imagen Patronal de María Auxiliadora y a su lado se levanta una torre de 27 metros con tres campanas; tres puertas dan acceso al templo.
Por el otro extremo, mirando la calle Santa María de Oro se levanta una espadaña con su campana, y sobre una entrada de dos puertas se presenta el balcón trasero, con su puerta hacia el coro. Esta entrada de acceso hacia el pabellón que se titula “De los Niños”, presidido por la imagen de la “Virgen Blanca” de Fátima. En el pabellón de entrada y a la derecha del presbiterio tiene su altar de mármol y onix la imagen patronal.
En la nave lateral a la entrada principal está el Bautisterio y al fondo de la nave, en el pabellón de los niños, abre majestuosamente los brazos sobre el altar de mármol tucumano la imagen del Sagrado Corazón de Jesús, tallado en laurel por los hermanos Malknech.
Cabe hacer constar que el título de María Auxiliadora que tiene la parroquia se debe al cariño que un ex-alumno de Don Bosco conservó a su colegio; por ello en la oración compuesta por la Misión de Inauguración se dice: “Un corazón agradecido a las enseñanzas recibidas bajo tu manto te eligió Patrona de Moldes y erigió tu primer altar”.
Los ex –alumnos de Don Bosco que hay en Coronel Moldes fueron los Serñores Dr. José Carini, Dr. Vicente A. Vaggione, Norberto y Romualdo Spertino, Atilio, Helio y Anselmo Bocco, Hugo y Wilfredo Jornet Llavona, Luis Cuervo, Fernando Balerdi, José Trabuco, Luis R. Vicario, Pedro Busso, Miguel y Antonio Giovannini, Andrés Arolfo, Francisco y Héctor Lovera, José, Antonio, Juan y Francisco Rosso. Ellos quisieron demostrar su gratitud y recuerdo, y aunados bajo la iniciativa del señor Carlos P. Medina, determinaron obsequiar a la Iglesia de María Auxiliadora un órgano “Harmoninhon».

 

Extraído del Libro «Coronel Moldes. Primera mitad del Siglo XX» escrito por Nieves del Rosario Moretti -Profesora de Historia- 2005